En un momento como el actual, donde la salud de las personas está en un primer plano y la higiene bucodental está más desarrollada, es necesario comprender que sucede en tu placa y como pueden ayudarte algunos medicamentos o tratamientos para recuperar la normalidad de tu boca. Son muchos los profesionales que te habrán recomendado seguir tratamientos de una o dos semanas de clorhexidina, uno de los productos de higiene bucodental imprescindibles. Este compuesto hará que tu boca no tenga problemas graves y ayudará a que todo vuelva a un estado neutro.

Es posible que lo hayas probado sin darte cuenta y es que en cualquier clínica dental está presente. Los odontólogos lo tienen como uno de sus recursos de cabecera y no es para menos. Se trata de un compuesto químico, que se emplea como desinfectante oral de acción antiséptica. Esto hará que cualquier microorganismo que tengas en la boca desaparezca gracias a su composición.

La clorhexidina es una gente fungicida y bactericida que hará que tu placa se encuentre en un estado neutro y a la vez te ayuda a generar una placa protectora ante otros tipos de infecciones. Se trata de un producto de un uso rutinario y que está presente en formato de colutorio dentífrico o bien enjuague. Este tipo de medicación está presente en todas las farmacias, pero se recomienda hacerse con ella siempre que cuente con la aprobación profesional. Cabe destacar que un uso prolongado no controlado puede producir algunas alteraciones en tu organismo.

Cuando utilizar la clorhexidina

La clorhexidina cuenta con la finalidad de cualquier otro tipo de tratamiento, solo que su aplicación es única y exclusivamente por vía bucodental. De este modo, nos ayuda a disminuir y no eliminar el riesgo de infección. Este tipo de producto se recomienda emplearse especialmente cuando existe una infección, se ha realizado una intervención quirúrgica que ayudará a la cicatrización y una lesión oral.

En personas que cuentan con una mucosa agresiva y que suele producir algunas lesiones bucodentales, se recomienda emplearse. En otros casos, cuando el paciente tiene una lesión periodontal, la clorhexidina ayuda a que se desinfecte y por ende, desinflamar y fortalecer las encías, favoreciendo la circulación de la sangre.

Actualmente, existen diversos tipos de clorhexidina y de tratamiento. Habitualmente el más empleado es con una formulación líquida en modo de enjuague o colutorio. Esto es principalmente a que es un tipo tratamiento en formato líquido y que llega mucho mejor a cualquier rincón de la boca que en el caso tradicional de dentífrico. Este se suele utilizar más para tratamiento preventivo ocasional y de una manera de mantenimiento. En caso de que tu problema sea para mantener las encías sanas, es preferible emplear enjuagues más naturales y menos agresivos.

Posibles efectos secundarios

Como se ha comentado anteriormente, la clorhexidina es un tipo de producto muy agresivo y que reduce el riesgo de infección gracias a su gran impacto contra los elementos bucodentales que existen. Esto significa que cualquier zona que tenga un contacto directo con ella tendrá unos cambios estructurales determinados.

Por ejemplo, la lengua tiene un cambio de color hacia el marrón, mientras que los dientes y las prótesis dentales se decoloran. Eso se debe a que la clorhexidina entra en funcionamiento cuando se une a zonas cargadas negativamente mediantemente a las fuerzas electroestáticas de la pared bacteriana. Por ello, también puede unirse a vinos, cafés, tés, tabaco y otros alimentos.

Es posible que nos alarmemos al ver este tipo de cambios de color, pero eso significa que está haciendo el trabajo necesario y que el tratamiento está funcionando correctamente. Este tipo de cambio de color se puede tratar en los centros dentales con una limpieza. Otros pacientes han determinado un cambio en su percepción del sabor, algo habitual, puesto que inicialmente la clorhexidina puede bloquear los receptores de sabores, algo que en un corto periodo de tiempo volverá a su estado habitual.