Una de las fechas marcadas en rojo en la mayoría de los calendarios de todos es la navidad. En ocasiones, esas reuniones familiares se traducen en una sensación de malestar físico y de salud, principalmente generadas por esas comidas copiosas que harán de tu día un verdadero quebradero de cabeza al no saber cómo tratarlas. De la misma manera, el verano es otra de las épocas en la que la tendencia a engordar y descuidar los hábitos saludables crece. Para perder peso después del verano o navidad, habrá que seguir unas pautas y unos hábitos controlados en cuanto a nutrición y rutinas de ejercicio.

Las comidas navideñas vienen con una etiqueta que se llama empachos que viene marcado por la alimentación y nutrición. Tradicionalmente, los huéspedes ponen sus mejores galas y ofrecen productos de primera calidad, llegando a llenar las mesas para que nadie pase hambre y todo el mundo se vaya con una buena sensación de su hogar. Esta situación provoca que a la larga se produzcan sensaciones de empachos estomacales navideños por la excesiva ingesta de alimentos.

En líneas generales, la mayoría de estos empachos navideños se producen por la rotura de un ritmo de vida donde se mantiene una dieta normal. En navidad, el ser humano tiende a consumir muchos más productos de los que realmente necesita. No contentos con ello, lo hacemos ingiriendo un tipo de alimentos que están compuestos por elementos que se tienen que consumir en pequeñas cantidades Por ello, lo que realizamos es añadir a nuestro organismo una dieta alta en grasas, alcohol, proteínas y azúcares. Esto provoca que el cuerpo nos avise con síntomas ocasionados por estas alteraciones.

Una de las consecuencias más grandes del mes de diciembre es que nos lo tomamos como si fuese una fecha en la que todo vale y no es así. Uno de los pasos más complicados es la vuelta a la rutina, la dieta normal y los hábitos saludables. De este modo, debemos ser conscientes de que tenemos que mantener hábitos saludables en la alimentación y cuidarla lo máximo posible.

Consejos para evitar los empachos navideños

En navidades cometemos muchos excesos y errores durante las comidas y cenas, pero es algo habitual y no hay motivos por los que preocuparnos. A continuación os dejamos con algunas recomendaciones para hacer de estas fechas que pasen lo más ligeras posible: 

  • Reduce esas actividades que comporten tragar aire: Es un factor esencial que tenemos que valorar. El hecho de fumar, mascar chicle o beber comidas con gas comporta que la sensación de indigestión aumente notoriamente. 
  • Siéntete libre: Vivimos en una sociedad donde estamos normalizando las situaciones de ansiedad y a la vez estamos provocando que se consuma en exceso para engañar a la mente. Por ello es recomendable estar tranquilo y realizar acciones como el yoga o las técnicas de relajación.
  • Mastica con tranquilidad: El hecho de ver encima de la mesa una cantidad hace que se coma con rapidez. Por ello, se tiene que procurar masticar bien cada bocado del alimento en cuestión, facilitando así su digestión en el aparato digestivo. Lo recomendable son 15 o 20 veces por bocado.
  • Evita los elementos grasos y las frituras: Son un clásico en las comidas navideñas, pero tienes que intentar reducir su consumo, puesto que harán que tu digestión sea más pesada, llegando a generar una sensación de empacho.
  • Descansa bien: En las jornadas de las comidas navideñas el cuerpo cambia su rutina y esto puede comportar cambios en nuestro organismo. Por ello, se recomienda que se duerma bien y las horas que el cuerpo necesite, por lo que no tendrás una alteración exagerada de nuestro día a día. 
  • Haz ejercicio: Si las comidas son al mediodía, siempre puedes dar un pequeño paseo cuando hayas terminado de comer. Esto ayudará a que se siente el estómago y la digestión sea mucho más controlada y fácil de realizar, permitiendo que no se produzcan sensaciones y situaciones erróneas que comporten a una situación de empacho estomacal.