La piel es ese elemento y órgano más grande del cuerpo humano, llegando a formar el denominado sistema tegumentario. De este modo, nos encontramos con un tipo de protección natural del cuerpo ante las adversidades climáticas, externas e internas que garantiza que no existan grandes problemas a corto y largo plazo. Por ello, es importante hidratar la piel en cualquier momento con productos cosméticos de farmacia muy concretos.

La piel está formada por secreciones que pueden ser muy útiles para destruir bacterias que pondrán a prueba nuestro organismo. A todo ello, también nos encontramos con elementos como la melanina, que se trata de un tipo de pigmentación química que ayuda al organismo a luchar contra los rayos ultravioleta que pueden causar problemas de salud como es el cáncer de piel.

Es relevante hidratar bien la piel porque tiene una función reguladora de la temperatura corporal. Al exponerla a una temperatura exterior fría, los vasos sanguíneos de la dermis se contraen. Esto provoca que la temperatura de la sangre baje a la temperatura exterior y no pueda entrar en condiciones óptimas a la piel, por lo que existe una bajada de temperatura significativa. 

Por otro lado, la piel es una de las partes del cuerpo más sensible, especialmente al dolor, al tacto y a la presión. A todo ello, también metaboliza y sintetiza la vitamina D, junto al calcio y los fosfatos de la luz solar. De este modo, el cuerpo puede tener todas esas vitaminas necesarias para poder realizar su función cada día sin importantes problemas. 

La piel está configurada y diseñada para ser una fuente de alimentación. Las células adiposas tienen una relevante función de almacenamiento de nutrientes. En caso de que el organismo los necesite, estos pasan a los vasos sanguíneos y son transportados al lugar donde los necesiten en ese momento.

¿Por qué es importante hidratar la piel?

Existen diversos factores y procedimientos que interfieren directamente el correcto funcionamiento de la piel. Para tenerla cuidada y evitar la piel seca, os recomendamos seguir estos consejos:

  • Beber agua: La piel almacena entre el 15 y 20% de agua en nuestro organismo. El porcentaje disminuye conforme pasa la edad, perdiendo así la capacidad para retenerla. Es fundamental hidratarse bien para tener la piel flexible, elástica y firme en cualquier momento del día. 
  • Utiliza crema hidratante: Es posible que se piense que es absurdo, pero es algo que necesitarás a lo largo de los días. La hidratación corporal ayudará a que tu piel tenga los nutrientes necesarios en cada momento de tu jornada. El mejor momento es después de la ducha con la piel húmeda, que será cuando la piel podrá tener una mayor retención de agua y junto a un producto de fácil absorción hará que se penetre mejor en la piel. Se recomienda hidratar con frecuencia los codos,  las rodillas y las plantas de los pies, que son zonas en las que se produce bastante fricción y roce. 
  • Exfoliar la piel: La descamación y la renovación celular también ayuda a ralentizar el paso de los años, provocando un aspecto seco y con las primeras arrugas por el cuerpo. Algunas de estas células no son renovadas y existe un problema de deshidratación junto a una pérdida de densidad. De este modo, existe una barrera donde se acumulan las toxinas y se impide la oxigenación. Por ello, es necesario exfoliar la piel cada dos semanas para evitar que se produzcan irritaciones. 
  • La alimentación es primordial: Si queremos mantener controlada la hidratación de nuestra piel para que se generen nuevas células sin riesgo a problemas de salud importantes, se recomienda mantener una dieta equilibrada y variada en proteínas, ácidos grasos y vitaminas. Además, con una buena alimentación también podrás prevenir el envejecimiento de la piel.
  • Di no al tabaco y al alcohol: Tanto uno como el otro son los principales enemigos de la piel. La nicotina induce a la contracción de los vasos sanguíneos reduciendo el flujo de sangre y a la vez se acumulan sustancias nocivas y altera algunas proteínas que trabajan en el mantenimiento de la barrera cutánea. Por su parte, el alcohol reduce la producción de colágeno y reduce los niveles de oxígeno en sangre.