Como sería de esperar en nuestro hemisferio norte, durante la estación estival es cuando se producen más picaduras de medusas. Este organismo perteneciente a la orden de los cnidarios se caracteriza por poseer unos tentáculos que aparecen desde su cuerpo en forma de campana, y que contienen unos filamentos con púas equipados con una sustancia urticante que utilizan contra sus presas. Se trata de uno de los venenos más potentes que existen dentro del mundo animal, especialmente entre algunas especies presentes en el océano pacífico o índico, pero existen otros grupos de cnidarios.

En términos generales, las medusas que podemos encontrarnos en España suelen generar dolor, entumecimiento, marcas rojas y picazón, aunque es posible sufrir una reacción alérgica más o menos grave. Existen diferentes mitos respecto al abordaje de su tratamiento y es recomendable seguir solo los consejos sanitarios oficiales, así que ten a mano el botiquín de farmacia y prepárate para tratarlo.

Cómo evitar las picaduras

Las medusas tienen un movimiento limitado, no siempre participan de forma activa en la picadura y esta suele ser por un contacto accidental con sus tentáculos. Incluso con el roce con un animal ya fallecido, sus células urticantes siguen activas y pueden provocar igualmente una reacción alérgica. Las mejores maneras de evitar su picadura son:

  • Estar al día de las webs y aplicaciones que avisan sobre su presencia en las playas cercanas. 
  • Fijarse en la bandera que hay presente en la costa. En algunos emplazamientos se utiliza la bandera amarilla por la posibilidad de llegada de bancos de medusas, la roja en el caso de que estos estén confirmados y exista un riesgo grave y, en algunas localidades, se hace uso de una bandera específica adicional que puede representar la figura de dos medusas juntas. Si necesitamos más información podemos preguntar al personal de emergencias o socorrista del lugar.
  • Llevar ropa protectora si tenemos conocimiento de que por nuestra zona puede haber riesgo de presencia de estos invertebrados. Existen trajes de protección específicos realizados para nadadores y buceadores.
  • Asimismo, si sabemos que estamos en una playa con la existencia de medusas, deberemos evitar pasear por la orilla para evitar picaduras producto de pisar sus tentáculos.

Cómo actuar si nos pica una medusa

Una de las primeras cosas a tener en cuenta es conocer si nuestra información está cotejada con profesionales médicos. Nos encontramos con muchos mitos asociados al tratamiento de las picaduras de medusas, como el uso de agua dulce para lavarlas, orina o arena de la playa. Estos remedios lejos de aliviar los síntomas no pueden hacer más que empeorarlos. El protocolo de procedimiento será el siguiente según marcan autoridades sanitarias:

  1. Limpiar la zona de la picadura siempre con agua salada o suero fisiológico.
  2. Si algún tentáculo ha quedado adherido a la piel: usar unas pinzas para extraerlo con cuidado y con las medidas de higiene adecuadas como son la utilización de material limpio (a poder ser esterilizado) y de guantes.
  3. El uso de  vinagre ayuda a desprender los aguijones.
  4. NO frotar la zona afectada y NO intentar extraer aguijones (solo tentáculos).

Además de las recomendaciones médicas que podemos aplicar nosotros mismos, en muchas zonas de la costa existen puestos de primeros auxilios  donde podrán ayudaros de manera más personalizada.

Si existe una reacción más grave, es básico acudir cuanto antes al servicio médico de urgencias.