La piel es uno de los elementos de nuestro cuerpo que más viven cualquier tipo de acción que exista en el exterior. Por ello, en algunas ocasiones se producen alteraciones en su composición, como es el caso de la aparición de unos puntos blancos, que también son conocidos como milium, que aparecen en la cara. 

Estos pequeños granitos blancos se suelen situar especialmente en los ojos, afectando la estética de cada persona. Con una estética similar a la de las espinillas o los puntos negros, se debe trabajar en la reducción y el cuidado de la misma. Por ello, no hay que olvidarse de que se debe potenciar la saludabilidad de la piel con productos cosméticos.

Qué se considera un punto blanco

No son puntos blancos, son conocidos como Milium o Millium, y se caracterizan por ser quistes epidérmicos que están en la superficie de la piel. Su composición es simple y clara y están formados por la queratina, una sustancia abundante que está en la superficie de la piel y que permite reforzar la regeneración de la misma.

Su estructura es clara y el color blanquecino tiene un motivo evidente. En ese sentido, el punto blanco en la piel tiene un claro significado y no es otro que el poro continúa cerrado, por lo que el sebo en cuestión no termina de oxidarse. Esto se debe a que no está en contacto con el aire exterior. De este modo, nos encontramos con una alteración que no cuenta con una aureola roja por la no presencia de una obstrucción, por lo que no se infecta. 

Qué los causa

Son muchas las dudas sobre los motivos que causa esta generación de puntitos blancos en la piel. Por ello, no hay que descartar la presencia de sebo, junto a las posibles impurezas del aire, o bien junto a la acumulación de células muertas. Esto hace que esté especialmente atrapado en la piel y no salga a la superficie. 

Se trata de un tipo de grano o quiste interno que puede tratarse sin generar problemas en nuestro organismo. A diferencia del acné o las espinillas clásicas, no es tan perjudicial para el organismo. Es indoloro, aunque suele ser un foco de infección, pero no tiene la clásica aureola que acompaña a los puntos negros.

Cómo eliminar los puntos blancos

En el caso de los recién nacidos es más frecuente, pero puede aparecer en cualquier persona. Este tipo de alteración se encuentra en el proceso de cicatrización de la misma y termina volviéndose de un color amarillento. Poco a poco se ha ido desarrollando algunas técnicas que pueden eliminar los puntos blancos en la piel. Entre ellas destaca la limpieza de la cara, el uso de cremas exfoliantes, o bien el uso de otras técnicas. A continuación os dejamos las más utilizadas. 

  • Limpieza diaria: Es una de las técnicas más importantes y se debe de realizar dos veces al día. Esto ayudará a tener la piel libre de la presencia de puntos blancos sin rastro de maquillaje. Al mismo tiempo, permite que se purifique y se tonifique la piel.
  • Buena hidratación: Más allá de beber dos litros de agua al día, es importante aplicarle a la piel productos que permitan que se siga hidratando, ya sean aceites, cremas o sérums. Cada tipo de piel tiene su producto, aunque debes saber cuál es la mejor alternativa. 
  • Limpieza en profundidad: En ese sentido, a la limpieza diaria hay que sumarle una limpieza en profundidad, la cual eliminará las impurezas que existen en la superficie de la piel, que son los responsables de la aparición de estos puntos blancos.
  • Usa mascarilla facial: Es el complemento idóneo a todos estos tratamientos y en especial la que es de arcilla. Permite estirar la piel, mejorar la circulación y hacer una limpieza en profundidad de la epidermis. Por ello, permite extraer cualquier tipo de impureza. Un buen producto de cosmética facial te puede ayudar mucho.