La micronutrición es un enfoque de la nutrición que se centra en el papel de los micronutrientes, como las vitaminas, los minerales y los oligoelementos, en el mantenimiento de la salud y la prevención de enfermedades. A diferencia de la nutrición convencional, que se enfoca principalmente en la ingesta de macronutrientes como proteínas, carbohidratos y grasas, la micronutrición se centra en la calidad de la ingesta de micronutrientes, que son nutrientes esenciales que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar correctamente.

En la actualidad, la mayoría de las personas tienen una dieta insuficiente en micronutrientes. Esto se debe en gran parte al procesamiento de alimentos, que elimina muchos de los nutrientes esenciales que se encuentran naturalmente en los alimentos frescos. Además, la agricultura moderna ha reducido la cantidad de nutrientes que se encuentran en el suelo y, por lo tanto, en los alimentos que consumimos.

Beneficios de la micronutrición

La micronutrición busca abordar esta deficiencia de nutrientes, asegurando que los micronutrientes necesarios estén presentes en la dieta de cada individuo. A través de pruebas de laboratorio, se puede identificar las deficiencias de micronutrientes en el cuerpo y, en consecuencia, se pueden recomendar suplementos nutricionales personalizados para satisfacer las necesidades individuales de cada persona.

Esta considera el papel que los nutrientes pueden desempeñar en el tratamiento de enfermedades y la mejora de la calidad de vida. Al identificar las deficiencias de micronutrientes en el cuerpo, se pueden recomendar suplementos para ayudar a tratar ciertas enfermedades o a mejorar la calidad de vida de las personas. En el caso de los macronutrientes, proporcionan energía al organismo y son los nutrientes que se encuentran en mayor proporción.

En ese sentido, se  basa en el hecho de que la deficiencia de micronutrientes puede tener un impacto significativo en la salud de una persona. Por ejemplo, la deficiencia de vitamina C puede causar una serie de problemas de salud, como enfermedades cardíacas, fatiga y problemas dentales. Del mismo modo, la deficiencia de hierro puede llevar a la anemia, mientras que la deficiencia de zinc puede disminuir la inmunidad y aumentar el riesgo de infecciones.

Para abordar estas deficiencias, la micronutrición se centra en la identificación de las necesidades individuales de nutrientes de una persona, lo que puede variar según la edad, el género, la salud y otros factores. A través de pruebas de laboratorio, se pueden medir los niveles de nutrientes en el cuerpo y se pueden identificar las deficiencias.

Además de la identificación de las deficiencias, la micronutrición también se centra en la calidad de los alimentos que se consumen. Se recomienda una dieta equilibrada y variada que incluya frutas y verduras frescas, proteínas magras, grasas saludables y carbohidratos complejos. También se sugiere evitar los alimentos procesados y refinados, ya que estos tienden a ser bajos en nutrientes esenciales y altos en calorías vacías.

Peculiaridades de esta alimentación

La micronutrición también puede ser útil para aquellos que buscan mejorar su rendimiento deportivo. Los deportistas requieren una cantidad adicional de nutrientes para ayudar en la reparación y recuperación muscular, y la micronutrición puede ayudar a asegurar que se cumplan estas necesidades.

Hay muchos ejemplos prácticos donde la micronutrición es necesaria. Aquí hay algunos:

  1. Anemia: La anemia es una deficiencia de hierro que puede causar fatiga, debilidad y falta de aliento. La micronutrición puede ayudar a identificar si la anemia es causada por una deficiencia de hierro y recomendar suplementos de hierro para aumentar los niveles de este mineral en el cuerpo.
  2. Osteoporosis: La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Con ella, se puede ayudar a identificar deficiencias de calcio y vitamina D, que son nutrientes esenciales para la salud ósea. Se pueden recomendar suplementos nutricionales para aumentar la ingesta de estos nutrientes y reducir el riesgo de osteoporosis.

  1. Enfermedades cardíacas: La deficiencia de ciertas vitaminas y minerales, como la vitamina C, la vitamina E y el selenio, puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas. La micronutrición puede ayudar a identificar estas deficiencias y recomendar suplementos nutricionales para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
  2. Diabetes: La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo procesa el azúcar. A todo ello, se puede ayudar a identificar deficiencias de ciertos nutrientes, como el cromo, que pueden ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
  3. Rendimiento deportivo: La micronutrición también puede ser útil para los deportistas que buscan mejorar su rendimiento. Los suplementos nutricionales pueden ser recomendados para aumentar la ingesta de nutrientes importantes para la reparación y recuperación muscular, como la proteína, los aminoácidos y los antioxidantes.